Anopheles stephensi: un nuevo mosquito urbano redibuja la malaria en África

Ideas clave

  • Anopheles stephensi, originario del sur de Asia, se ha expandido por el Cuerno de África desde 2012, con presencias confirmadas en Sudán, Kenia, Nigeria, Ghana y Níger.
  • A diferencia de los vectores africanos clásicos, coloniza recipientes artificiales en ciudades densamente pobladas, poniendo en riesgo a unos 126 millones de residentes urbanos.
  • El mayor estudio genómico sobre la especie —645 ejemplares— confirma que la resistencia a insecticidas fue importada desde Asia, no desarrollada en África.
  • Una «población puente» en Yibuti, establecida vía comercio marítimo, habría generado múltiples frentes de invasión hacia África Oriental y Yemen.
  • La resistencia genéticamente homogénea en todos los países invadidos limita las opciones de control, a diferencia de lo que ocurriría con resistencias surgidas de forma independiente.

Un mosquito urbano invasor con historia

La malaria en África se ha considerado tradicionalmente una enfermedad de entornos rurales, y las estrategias de control se han diseñado en consecuencia. Ese paradigma está siendo cuestionado por la llegada y expansión de Anopheles stephensi, una especie de mosquito originaria del sur de Asia y el Golfo Pérsico que ha encontrado en las ciudades africanas un entorno propicio para establecerse y proliferar.

Detectado por primera vez en Yibuti en 2012, An. stephensi se ha extendido desde entonces por el Cuerno de África y Yemen, con presencias confirmadas más recientemente en Sudán, Kenia, Nigeria, Ghana y Níger. Su llegada ya ha tenido consecuencias sanitarias importantes. Entre enero y mayo de 2022 se notificaron cerca de 2.400 casos de malaria en Dire Dawa, una ciudad del este de Etiopía que habitualmente registra unos 200 casos anuales. El riesgo potencial afecta a unos 126 millones de residentes urbanos en el continente.

mapa de africa

Qué hace diferente a este mosquito

A diferencia de los vectores de malaria propios de África, que se asocian principalmente a zonas rurales con cuerpos de agua naturales, An. stephensi se adapta con facilidad a entornos urbanos. Coloniza depósitos de agua, barriles y recipientes artificiales, lo que le permite reproducirse en ciudades densamente pobladas.

Es capaz de transmitir Plasmodium falciparum, el parásito responsable de las formas más letales de malaria y P. vivax, la principal causa de malaria fuera del África subsahariana. Esta doble capacidad lo convierte en un vector de especial preocupación para la salud pública.

A esto se suma un problema adicional: las poblaciones africanas de An. stephensi están mostrando resistencia a varias clases de insecticidas, incluidos los empleados en mosquiteras y en la fumigación residual de interiores, que son las herramientas de control más extendidas.

El mayor estudio genómico sobre la especie

Para esclarecer cómo llegó este mosquito a África, cómo se propagó y cuál es la base genética de su resistencia a los insecticidas, un equipo de investigadores secuenció los genomas de 645 ejemplares de An. stephensi recolectados en África, Oriente Medio y el sur de Asia. El estudio, publicado en Science, es el análisis genómico más amplio realizado hasta la fecha sobre esta especie.

Al analizar el material genético de los mosquitos, los investigadores pudieron reconstruir su ruta de expansión y el origen de sus mecanismos de resistencia.

análisis genético

Una población puente en Yibuti

Los resultados apuntan a que An. stephensi llegó procedente del sur de Asia y estableció una «población puente» en Yibuti. Desde ese punto inicial, el mosquito habría generado múltiples frentes de invasión hacia África Oriental y Yemen. Los datos genéticos señalan a los puertos como principal vía de entrada, coherente con la hipótesis de que la expansión se produjo a través del comercio marítimo.

A partir de ahí, el análisis genómico permite identificar también posibles rutas de propagación futura. La detección de An. stephensi en Nigeria en 2020 y en Níger en 2025 plantea la posibilidad de que el corredor del Sahel esté actuando como vía de expansión que los sistemas de vigilancia, aún limitados en esa zona, no habrían detectado todavía. El corredor del Sahel es una franja de tierra en que cruza el continente africano de oeste a este, situada entre el desierto del Sahara al norte y la sabana fértil al sur.

La geografía también parece haber actuado como freno en algunos puntos. Las tierras altas de Etiopía podrían haber ralentizado la propagación hacia el interior, mientras que el Valle del Rift, conocido por actuar como barrera natural para el desplazamiento de otras especies de mosquitos, podría estar limitando la expansión actual en Kenia.

La resistencia llegó de Asia, no evolucionó en África

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la resistencia a los insecticidas que presenta An. stephensi en África no se desarrolló allí, sino que fue importada desde Asia. El mosquito habría llegado al continente ya equipado con gran parte de los mecanismos genéticos que le permiten tolerar los insecticidas de uso común.

Esta circunstancia tiene implicaciones directas para el control. La resistencia detectada en Sudán, Etiopía, Yemen y Kenia es genéticamente muy uniforme, porque toda la población invasora desciende del mismo acervo genético. Esa homogeneidad, lejos de simplificar el problema, lo complica: si la resistencia hubiera surgido de forma independiente en cada país, existiría un mosaico genético que podría abordarse con insecticidas distintos según la región. Al compartir el mismo perfil de resistencia, las opciones de control se ven más limitadas.

molecula de adn

Hacia un sistema de vigilancia y control más estratégico

A pesar de las dificultades que plantean los conflictos, la inseguridad y los sistemas de vigilancia deficientes en varias de las zonas afectadas, los investigadores consideran que los resultados del estudio ofrecen un marco útil para orientar tanto la monitorización como los esfuerzos de control.

Conocer los puntos geográficos críticos permitiría concentrar medidas intensivas donde resulten más efectivas. Las barreras naturales identificadas, como el Valle del Rift, podrían ser escenarios prioritarios de vigilancia. Los puertos, señalados como principal vía de entrada, merecerían también atención específica para prevenir futuras introducciones.

Los investigadores recuerdan que ya existe un precedente de erradicación de un vector invasor de malaria: An. arabiensis invadió Brasil en la década de 1930 y fue eliminado mediante una campaña coordinada. Sin embargo, replicar ese tipo de esfuerzo en varios países con las condiciones de seguridad actuales en la región será considerablemente más complejo.

muestras de mosquitos

Implicaciones prácticas

La confirmación de que la resistencia a insecticidas fue importada desde Asia —y no surgió localmente— obliga a revisar los protocolos de control vectorial en los países afectados, ya que las herramientas más extendidas —mosquiteras y fumigación residual de interiores— tienen eficacia reducida frente a este vector. La homogeneidad genética de la resistencia limita además la posibilidad de respuestas diferenciadas por región. La identificación de los puertos como principal vía de entrada señala un punto crítico donde concentrar medidas preventivas para frenar nuevas introducciones. El corredor del Sahel, con vigilancia aún insuficiente, requiere atención prioritaria ante la posibilidad de una expansión no detectada hacia África occidental.

Expansión_del_mosquito_Anopheles_stephensi

Acciones clave

  • Reforzar la vigilancia entomológica en el corredor del Sahel, dado que la detección en Nigeria y Níger sugiere una vía de expansión activa que los sistemas de monitoreo actuales en esa zona no cubren suficientemente.
  • Concentrar medidas de control en los puertos identificados como principal vía de entrada, aprovechando que el análisis genómico señala el comercio marítimo como mecanismo de introducción, lo que permite anticipar y prevenir futuras llegadas.
  • Adaptar los programas de control vectorial urbano para incorporar métodos eficaces frente a An. stephensi en recipientes artificiales, dado que las herramientas más extendidas —mosquiteras y fumigación residual— presentan eficacia reducida por la resistencia importada desde Asia.

Si quiere saber más sobre la enfermedades tropicales desatendidas no te pierdas los otros post publicados en el blog.

Referencias

  1. Geddes, L. (25 de junio de 2026). A new malaria mosquito is causing outbreaks in African cites. Here’s where it came from. Gavi, the Vaccine Alliance. https://www.gavi.org/vaccineswork/new-malaria-mosquito-causing-outbreaks-african-cites-heres-where-it-came