En muchas regiones de África subsahariana, la malaria y los geohelmintos — gusanos parásitos transmitidos por el suelo— se superponen geográficamente. Esto hace que las coinfecciones sean frecuentes, especialmente en población infantil. Lo que no estaba claro hasta ahora es qué ocurre en el sistema inmunitario cuando ambas infecciones coinciden, y si esa interacción tiene consecuencias clínicas relevantes.
Un grupo de investigadores ha realizado un estudio en el sur de Mozambique para responder esta pregunta. En un grupo de niños de entre 2 y 10 años con síntomas de malaria se verificó la infección con una prueba rápida, microscopía y/o PCR cuantitativa. A partir de muestras de sangre de estos niños, se analizaron 30 proteínas del sistema inmunitario y los niveles de anticuerpos frente a 12 antígenos distintos del parásito de la malaria.
74 niños fueron diagnosticados con malaria. De estos, 58 (78%) solo tenían malaria y 16 (22%) presentaba además una infección por geohelmintos transmitidos por el suelo.